Peligros de las dietas “milagro”

¿Qué hacer después de navidad?

Seguramente has pensado o estás pensando que has recuperado peso en las fiestas navideñas y quieres perderlo de la manera más rápida posible. Es por eso que has intentado todo tipo de dietas “milagro” o dietas de moda para poder recuperar tu peso cuanto antes y no han tenido resultado.

La respuesta a la pregunta ¿Qué hacer después de navidad?, es seguir con tus hábitos saludables o si aún no los has adquirido, puedes ponerte en contacto conmigo y te ayudaré a realizar el cambio.

¿Son realmente efectivas este tipo de dietas?

Las dietas milagro se caracterizan porque prometen una pérdida de peso de manera muy rápida y en muy poco tiempo. Lo que esto conlleva es que se produzca un efecto rebote al encontrarse alterado nuestro metabolismo. Otro de los problemas de estas dietas es que son a corto plazo, no pueden mantenerse a lo largo del tiempo ya que no crean una adherencia.

Además, no cumplen con las recomendaciones nutricionales ni de macronutrientes ni micronutrientes, lo que puede desencadenar trastornos de la conducta alimentaria, ya que prohíben o restringen alimentos. Esta restricción alimentaria conlleva al consumo de alimentos con más contenido en grasas y azúcares.

Por otro lado, se producirán alteraciones hormonales, el ciclo menstrual estará alterado, disminuirá la sensación de saciedad, aumentará la sensación de hambre y ansiedad, además de empeorar la calidad del sueño y el estado de ánimo, lo que produce problemas de salud a largo plazo.

Podemos identificar estas dietas por recomendar batidos, suplementos o barritas, incluso algunas de ellas, llevan en su descripción la palabra “detox”.

¿Qué me enseña un dietista-nutricionista?

Una vez que sabemos porqué no debemos hacer dietas “milagro”, os voy a explicar porqué tomar la decisión de acudir a un dietista-nutricionista, es la mejor opción para empezar el cambio de hábitos de vida.

El dietista-nutricionista te enseñará a realizar un cambio de hábitos de manera progresiva, estableciendo unos objetivos realistas a corto plazo y creando una adherencia que podrá mantenerse para siempre, centrándose principalmente en tus logros y no en tus fracasos.

Además, las recomendaciones nutricionales son individualizadas para cada paciente. Ya no hablamos de batidos, suplementos o barritas, sino de comida real, basada en verduras, legumbres, cereales de grano integral, pescados, carne magra, fruta.

La autonomía que adquiere el paciente es un punto muy positivo por la capacidad de aprendizaje y la motivación alcanzada al conseguir todos los cambios.

Con una alimentación saludable se consigue el equilibrio hormonal, disminuyendo de esta manera la sensación de hambre y ansiedad y aumentando la sensación de saciedad, además de mejorar el estado de ánimo y la calidad de sueño.

Por último, no es necesario la palabra detox en nuestro día a día, porque nuestro organismo ya se encarga de eliminar sustancias “tóxicas”.

Una vez que sabes que las dietas milagro pueden ser peligrosas ¿Todavía sigues pensando en que son lo mejor para tu salud? ¡Súmate al cambio! Y empieza hoy mismo. Recuerda, la salud no es un juego.

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